martes, 24 de abril de 2012

Morituri te salutant.


Las desapariciones suceden, los dolores se van. La sangre deja de fluír, y el corazón de llorar, es en ese momento cuando la gente se desvanece.
Yo me he desvanecido, he desaparecido, me he perdido entre la bruma y las tinieblas... Pero, este no es el final.
Tengo más que decir, mucho más, pero, he desaparecido... Todo ha cambiado, yo he cambiado, ya nada volverá a ser como antes, nunca más...
Jamás volveré a pensar en hacer lo correcto para quedar bien delante de todo el mundo, estoy harto de pensar en el que dirán, de guiar mis acciones pensando en el miedo que me plantea que me señalen con el dedo y de hacer siempre lo que se espera de mí, siempre pendiente de que los demás estén bien, preocupándome por ellos. Nunca os he dejado solos, nunca os he fallado, nunca os he abandonado, nunca me he centrado en mí, siempre pendiente de que no os falte nada, siempre preocupándome por vosotros. ¡Eso ha cambiado! Por una vez voy a ser un poco egoísta y preocuparme por mí, solo por una vez ahora que lo necesito.
Esto no es el final, pase lo que pase, seguiré adelante. No albergo ilusión alguna en cuánto a mi futuro inmediato, ni en relación con mi futuro próximo.
Tengo claro que yo forjo mi destino, así que, así se hará. Pase lo que pase, no lo sabréis, oigáis lo que oigáis no lo creáis, veáis lo que veáis no lo guardéis ni en vuestra retina ni en vuestra memoria, pues el espectáculo debe continuar, y así será. Maquillaré mis llantos transformándolos en sonrisas, falsas sonrisas como antaño he hecho, mis verdaderas sonrisas serán irreconocibles. Mis gritos de dolor callados entre las paredes de mi habitación, los golpes recibidos directamente en mi corazón serán disfrazados, con camisas impregnadas en cientos de parches que simbolizarán los grupos con los que me desahogaré. NO! Esta vez no lloraré, no caeré, esta vez, me aguantaré, se acabó, lucharé con uñas y dientes por lo que quiero, aceptaré la derrota, pero no la asimilaré, YO HE TRIUNFADO DONDE OTROS HAN FRACASADO, ¿POR QUÉ IBA A SER DISTINTO AHORA?
Si caigo, seguiré luchando por un nuevo día. Aunque el dolor me queme por dentro, algún día, no muy lejano, resurgiré de mis cenizas cual ave fénix, y me elevaré hasta iluminar de nuevo mi vida, y las calles que ya no recorreré al lado de nadie, más que de aquellas: La sombra y la botella, las cuales jamás me han dejado.
Si todo saliese bien, mi sonrisa iluminará las calles por las cuales no desfilaré más en compañía de la sombra y la botella, mi lucha es mi lucha, vuestra lucha es mi lucha, vuestra lucha, es un desafío perdido para mí, del cual no obtendré ninguna victoria.
Y no, la soledad no es el camino fácil, es el difícil, el duro, el más doloroso. Así que no os permito que me llaméis cobarde, porque no os imagináis, en como solo una semana un montón de personas se volvieron en mi contra, como perdí todo por lo que había luchado años, y como se desvanecía lo más parecido a aquel sentimiento al que vosotros, vanos mortales denomináis "relación". Cuando os conocí, amigos, pareja, compañeros, y de más... creía que había encontrado el equilibrio, la felicidad, por eso, todos los chicos y los bares, y mis traumas evidentes me daban igual, porque os tenía a vosotros, vosotros me habéis dejado, y me estoy recuperando, no os pediré disculpas por como decido reparar lo que rompisteis, no os permito que me llaméis cobarde o falso, por publicar mi vida en mi blog, después de todo, yo decido que hacer con mis recuerdos, y con el tiempo que se me ha dado.
Los humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos: La familia, el amor, el sexo, pero solo necesitamos una para vivir... ¡los latidos del corazón! Cuando nuestro corazón está en peligro, reaccionamos de dos maneras: O salimos corriendo o atacamos. Hay un término científico para esto: Luchar o volar, es el instinto, no podemos controlarlo... ¿o si?

jueves, 19 de abril de 2012

C'est fini!

Él lo tiene todo, y ¿qué tengo yo?
Apenas recuerdo su último beso. Nunca crees que el último va a ser el último, crees que habrá más, crees que durará siempre, pero no.
Necesito que ocurra algo, una señal que indique que todo cambiará, un motivo para seguir... esperanzas. Pero como no tengo esperanzas, no me levantaré de la cama, no lucharé más, por causas que al final acabarán siendo perdidas, no levantaré el brazo si después he de bajarlo o dejarlo caer.
Lo cierto es que me he sorprendido, nunca pensé que fuera a reaccionar así, me esperaba más, no rehuir la pelea, no rendirse, luchar por superarse, él, un hombre de acción.
Sí, él no está aquí, y están pasando muchas cosas que ninguno podemos controlar, pero esto, esto aunque me supere, si que lo podemos controlar, ¿no crees?
Ahora te pido que me escuches, que me leas, que me mires. Sé que esto es grave, soy el gilipollas que ha estado gritándote, pegándote y desafiándote todo un mes, imagínate que me he ido, finge que me quieres, lo que quieras, pero tienes que escucharme. Tengo miedo, sé que lo sabes...sé que lo sabes... crees que puedo hacerlo, que acabará enseguida... yo no estoy tan seguro...
Casi fui feliz, un día oí que si lo bueno es breve es dos veces bueno; esa persona se equivocó, cuanto más largo mejor. Tal vez hayamos querido correr antes de aprender a andar, o simplemente, no estamos hechos el uno para el otro. Fuese como fuese, se acabó. Pensar en el final, me lleva a pensar en toda la historia, historia que no llegó a suceder, no se puede dar por acabado algo que no ha empezado, al igual que no se puede empezar una historia con un final o un adiós. No puedo escribir el final, sin el comienzo ni el desenlace, es decir, por lógica, nunca hemos sido nada. Llamando a los sentimientos y a lo irracional, lo hemos sido, en vano, pero hemos estado juntos...
Ahora, pensando en porqué acabó todo, quiero recordar en la última vez que te besé, quiero recordar en la última vez que fuimos felices. No paro de intentar recordarlo y no puedo...
En realidad, sé que es mi memoria intentando darme un margen de tregua, intentando que no sufra con mis recuerdos, pues si me esfuerzo puedo recordarlo, y de hecho, hace ya, líneas arriba que lo recuerdo; solo quería engañarme... Pero se acabó, a partir de ahora, de frente, la verdad me hará libre, afrontaré las situaciones, caeré y me volveré a levantar... solo... ya que tú ya no estarás nunca para ayudar a levantarme. Empezaré recordando nuestro primer beso:
"Fue un sábado por la noche, llevabas esa chaqueta beis- marrón que te queda tan bien, tu pelo estaba suave y olía muy bien...yo llegaba tarde, mis amigos me esperaban preocupados porque había desaparecido solo para verte, creo que estaba ebrio, pero no etílico. Dijiste que nos veríamos luego, me acerqué a ti, me apoyé en tu pecho, y te besé, un beso rápido de los normales, como si fuéramos a hacerlo a diario el resto de nuestra vida, miré el móvil y tú te marchaste. "
No es una historia agradable de leer, no es una farsa, es la breve historia de la declaración de un hecho, hecho doloroso, que ahora aguantaré de tripas corazón.
No voy a llorar, esta vez no, se ha acabado, ahora voy a mantenerme fuerte. Nunca más mi debilidad sobrepasará mi integridad.
Lo cierto es que no estoy bien. No sé porqué aún no lloro... tal vez sea porque no lo he asimilado, o porque sé que todavía es demasiado pronto, y que lo peor está por llegar... Sea como sea hasta que no me desahogue, no lo superaré... Tal vez solo tal vez, él ya lo haya superado... y en el fondo espero que este no sea el final, aunque realmente ya ha puesto fecha al fin, y cuando un libro se acaba, las letras no se posan en el papel por si solas, y esta historia ya no tiene escritor quién las pose...