Las desapariciones suceden, los dolores se van. La sangre deja de fluír, y el corazón de llorar, es en ese momento cuando la gente se desvanece.
Yo me he desvanecido, he desaparecido, me he perdido entre la bruma y las tinieblas... Pero, este no es el final.
Tengo más que decir, mucho más, pero, he desaparecido... Todo ha cambiado, yo he cambiado, ya nada volverá a ser como antes, nunca más...
Jamás volveré a pensar en hacer lo correcto para quedar bien delante de todo el mundo, estoy harto de pensar en el que dirán, de guiar mis acciones pensando en el miedo que me plantea que me señalen con el dedo y de hacer siempre lo que se espera de mí, siempre pendiente de que los demás estén bien, preocupándome por ellos. Nunca os he dejado solos,
Esto no es el final, pase lo que pase, seguiré adelante. No albergo ilusión alguna en cuánto a mi futuro inmediato, ni en relación con mi futuro próximo.
Tengo claro que yo forjo mi destino, así que, así se hará. Pase lo que pase, no lo sabréis, oigáis lo que oigáis no lo creáis, veáis lo que veáis no lo guardéis ni en vuestra retina ni en vuestra memoria, pues el espectáculo debe continuar, y así será. Maquillaré mis llantos transformándolos en sonrisas, falsas sonrisas como antaño he hecho, mis verdaderas sonrisas serán irreconocibles. Mis gritos de dolor callados entre las paredes de mi habitación, los golpes recibidos directamente en mi corazón serán disfrazados, con camisas impregnadas en cientos de parches que simbolizarán los grupos con los que me desahogaré. NO! Esta vez no lloraré, no caeré, esta vez, me aguantaré, se acabó, lucharé con uñas y dientes por lo que quiero, aceptaré la derrota, pero no la asimilaré, YO HE TRIUNFADO DONDE OTROS HAN FRACASADO, ¿POR QUÉ IBA A SER DISTINTO AHORA?
Si caigo, seguiré luchando por un nuevo día. Aunque el dolor me queme por dentro, algún día, no muy lejano, resurgiré de mis cenizas cual ave fénix, y me elevaré hasta iluminar de nuevo mi vida, y las calles que ya no recorreré al lado de nadie, más que de aquellas: La sombra y la botella, las cuales jamás me han dejado.
Si todo saliese bien, mi sonrisa iluminará las calles por las cuales no desfilaré más en compañía de la sombra y la botella, mi lucha es mi lucha, vuestra lucha es mi lucha, vuestra lucha, es un desafío perdido para mí, del cual no obtendré ninguna victoria.
Y no, la soledad no es el camino
Los humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos: La familia, el amor, el sexo, pero solo necesitamos una para vivir... ¡los latidos del corazón! Cuando nuestro corazón está en peligro, reaccionamos de dos maneras: O salimos corriendo o atacamos. Hay un término científico para esto: Luchar o volar, es el instinto, no podemos controlarlo... ¿o si?
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